Con motivo de apoyo a los toros se reunieron una serie de personajes de esos que no conoce nadie, en un conocido hotel de la ciudad y un periódico local los saca en una foto. Yo que amo Gijón porque es mi tierra, tierra de mi madre y de mis abuelos me da pena, porque ahora que la ciudad cuenta con bastantes turistas ven a estos y se creen que la ciudad tiene el glamour de estos. Por supuesto Gijón no es Madrid pero no por eso hay que vestirse como en un carnaval, basta con mirar a Pilar no se qué , al parecer marquesa de la Vega de Anzo que con una flor amarilla haciendo juego con un traje estampado que parece salido de un mercadillo, debió creer que estaba en el circo con un pañuelo malva colgado del hombro de esos que sólo sirven para estorbar. Los hombres daban entre pena y güasa porque no basta salir en la foto, hay que aportar un poco de elegancia y no esa cara de lo que son, tontos perdidos que se ponen una camisa blanca y a lucir palmito entre barriga y barriga. Otras que ni las nombro lo de la marquesa es porque ya que se cuelga el título que deje el pañuelo en el armario o lo utilice para tapar la cara.
El otro es Pablito al que yo conozco de mi época de estudiante de Graduado Social, que lo pillé por el camino porque yo pasaba de curso y él seguía por ahí, entre los compañeros se le llamaba el divo por ese aire de pijo de pueblo y gomina a lo Mario Conde con tantas pretensiones cono imbecilidad, luego lo conocí por mi relación con la radio de la que era un comercial que se dedicaba a vender publicidad, y para acabar me entero que es el nuevo director de la Cadena Ser, que ahora si va a ser algo: basura. Y las sras. por favor vayan a la peluquería que que un buen peinado no sale tan caro pero a estos cutres igual hay que darles limosma o mandarlos directamente a la escuela de Carmen Lomana. Y en cambio por ahí va Paz la alcaldesa, que nunca fue de nada y procedía de una familia de la burguesía, eso sí una cosa le pido que ya que ella nunca quiso ser pija, que no deje a estos paletos salir por ahí que Gijón pierde.




